Educación para el desarrollo sostenible: una transformación educativa hacia la sostenibilidad

La educación para el desarrollo sostenible (EDS) es mucho más que un concepto pedagógico: es una herramienta poderosa para construir un futuro donde las personas, las comunidades y el planeta puedan convivir en equilibrio. En un mundo marcado por la crisis climática, la desigualdad social y los desafíos económicos, educar para la sostenibilidad se convierte en una necesidad urgente y en un acto de transformación colectiva. ¿Qué es la educación para el desarrollo sostenible (EDS)? La educación para el desarrollo sostenible busca que cada individuo adquiera conocimientos, valores y competencias que le permitan tomar decisiones conscientes para cuidar el medio ambiente y promover la justicia social. No se trata solo de transmitir información, sino de formar ciudadanos capaces de comprender las causas, consecuencias y soluciones de los problemas globales. Un enfoque educativo para un futuro sostenible La EDS promueve un aprendizaje que integra lo ambiental, lo social y lo económico. A través de metodologías activas y participativas, el alumnado desarrolla un pensamiento crítico que le ayuda a conectar su vida cotidiana con los grandes retos del planeta: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad o la desigualdad. Diferencias entre educación tradicional y educación transformadora Mientras que la educación tradicional se centra en la transmisión de contenidos, la educación transformadora pone el foco en la acción. Busca que el alumnado sea protagonista de su propio aprendizaje, que cuestione, investigue y proponga soluciones. En lugar de memorizar datos, aprende a actuar desde la conciencia y la empatía. Educación transformadora: el cambio de paradigma necesario Hablar de educación transformadora implica repensar la manera en que enseñamos y aprendemos. Supone pasar de una visión antropocéntrica (donde el ser humano es el centro) a una mirada ecosocial, en la que todas las formas de vida están interconectadas. Del pensamiento crítico a la acción ecosocial El pensamiento crítico es la semilla que despierta la curiosidad y el compromiso. Cuando el alumnado analiza su entorno, identifica causas y consecuencias, y se involucra activamente en la búsqueda de soluciones, se produce una auténtica transformación.Esta forma de educar fomenta la solidaridad, la equidad y la responsabilidad global, pilares esenciales para construir una sociedad sostenible. Competencias sostenibles y ciudadanía global La EDS impulsa el desarrollo de competencias sostenibles, como la cooperación, la comunicación empática, la creatividad y la gestión del cambio. De esta forma, el alumnado se convierte en ciudadanía global, consciente de que sus acciones locales tienen impacto a escala planetaria. Educar para transformar es también educar para convivir, compartir y construir juntos un futuro justo y resiliente. Educación ecosocial: aprender desde la conexión con el planeta La educación ecosocial integra la sostenibilidad en todas las dimensiones del aprendizaje. Propone una visión interdisciplinaria que une ciencia, arte, ética y emoción. La comunidad educativa como agente de cambio Centros educativos, familias y comunidades locales son piezas clave en este proceso. Cuando la comunidad educativa participa en proyectos sostenibles, se genera una red de colaboración que multiplica el impacto y fortalece el sentido de pertenencia y propósito. El papel del profesorado en la educación ecosocial El profesorado actúa como guía, ofreciendo perspectivas diversas y fomentando la autonomía del alumnado. No impone valores, sino que los despierta a través de la reflexión, la experiencia y el ejemplo. La educación ecosocial reconoce que los cambios duraderos comienzan desde dentro, con actitudes coherentes y comprometidas. Proyectos e iniciativas que impulsan la sostenibilidad en el aula En Europa y el resto del mundo, existen programas educativos innovadores que promueven la sostenibilidad y el aprendizaje colaborativo. Programas internacionales: eTwinning, Erasmus y GreenComp Iniciativas como eTwinning y Erasmus fomentan la cooperación entre centros escolares de diferentes países, promoviendo proyectos sobre cambio climático, equidad y justicia social.Por su parte, GreenComp, impulsado por la Comisión Europea, establece un marco de competencias sobre sostenibilidad que orienta a docentes y alumnos hacia una educación más consciente y práctica. Metodologías activas: aprendizaje colaborativo y gamificación Las metodologías activas (como el aprendizaje basado en proyectos o la gamificación) transforman el aula en un laboratorio de ideas. Experiencias como Mother Earth demuestran cómo la tecnología y el juego pueden desarrollar conciencia ambiental y compromiso real. Casos inspiradores: del cambio climático a la justicia social Cuando el alumnado trabaja sobre temas como el cambio climático, la reutilización de materiales o la justicia social, aprende a conectar los contenidos académicos con la vida real. Cada pequeño proyecto se convierte en una oportunidad para actuar localmente y pensar globalmente. El impacto de la educación para el desarrollo sostenible en la sociedad La EDS no solo forma estudiantes: forma ciudadanos activos y conscientes. Su impacto trasciende el aula, impulsando transformaciones sociales y culturales profundas. Integrar la sostenibilidad ambiental, económica y social Educar para la sostenibilidad significa equilibrar tres dimensiones: la ambiental, la económica y la social. No hay desarrollo posible sin equidad, ni equidad sin respeto por el planeta. Cómo la educación puede mitigar el cambio climático y promover la equidad Desde la alfabetización mediática hasta la acción climática, la educación es la herramienta más poderosa para frenar el deterioro ambiental y fortalecer la justicia social. Fomenta la empatía, la colaboración y la visión a largo plazo, competencias esenciales para la supervivencia colectiva. Conclusión: educar para transformar el planeta El futuro del planeta depende de cómo eduquemos hoy. La educación para el desarrollo sostenible nos invita a repensar nuestros hábitos, nuestras prioridades y nuestras formas de convivir. La responsabilidad compartida entre alumnado, profesorado y comunidad Cada miembro de la comunidad educativa tiene un papel crucial en este cambio de paradigma. Cuando el alumnado se empodera, el profesorado acompaña y la sociedad apoya, la transformación se vuelve imparable. Hacia una educación global que inspire un futuro sostenible Educar no es solo enseñar; es sembrar esperanza, conciencia y acción. La educación transformadora y ecosocial nos recuerda que cambiar nuestra manera de aprender es también cambiar nuestra manera de vivir. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales
Productos imposibles de reciclar: guía práctica para un consumo más sostenible

¿Qué son los productos imposibles de reciclar? Cuando hablamos de productos imposibles de reciclar nos referimos a aquellos envases o materiales cuya composición impide que puedan tener una segunda vida útil. Aunque la mayoría de los consumidores piensa que basta con depositar los residuos en el contenedor adecuado, lo cierto es que no todos los plásticos, envases o materiales son reciclables. Diferencia entre reciclables y no reciclables El papel del plástico y otros materiales en el reciclaje El plástico sigue siendo uno de los protagonistas en este debate. Cuando se mezcla con metales, colorantes o colas, su reutilización se vuelve casi imposible. A esta complejidad se suman envases fabricados con varias capas que dificultan la separación de materiales. Ejemplos de productos imposibles de reciclar en la vida diaria Algunos de los artículos más comunes en los hogares españoles están en la lista de los residuos que no se pueden reciclar. 1. Tubos de pasta dental y envases compuestos Estos tubos suelen estar hechos de múltiples plásticos laminados e incluso aluminio. Esta combinación impide que los sistemas de reciclaje puedan tratarlos adecuadamente. 2. Encendedores desechables Contienen plásticos, metales y pequeñas piezas difíciles de separar. Aunque algunas partes podrían ser reciclables, el producto en su conjunto termina en la basura convencional. 3. Bolsas de frituras y envoltorios plásticos Las bolsas metalizadas que protegen snacks o galletas combinan aluminio y PVC. Además de no ser valorizables, los centros de reciclaje no los aceptan porque los costes de recuperación superan los beneficios. 4. Botellas y envases con tintes o serigrafías El PET es reciclable, pero cuando se colorea o se imprime con tintas, pierde esta capacidad. Las botellas de colores o con logos serigrafiados acaban convirtiéndose en residuos no recuperables. 5. Otros productos plásticos de un solo uso Cubiertos, pajitas o envases pequeños suelen terminar en vertederos o incineradoras por la dificultad de su tratamiento. ¿Por qué algunos materiales y envases no pueden reciclarse? Mezcla de plásticos, metales y adhesivos La unión de diferentes materiales en un solo producto complica los procesos de separación. Sin la posibilidad de aislar cada componente, el reciclaje deja de ser viable. Limitaciones del proceso de reciclaje en España Aunque existen plantas modernas, la infraestructura de reciclaje todavía presenta limitaciones. No todos los municipios cuentan con la tecnología necesaria para procesar envases complejos. El caso del PET y su bajo aprovechamiento El PET transparente es de los plásticos más valiosos en el mercado del reciclaje. Sin embargo, solo una parte del que se produce logra ser reutilizado, principalmente porque llega contaminado, mezclado o acompañado de otros materiales que dificultan su tratamiento. Consecuencias ambientales de los productos no reciclables Impacto en vertederos y ecosistemas marinos Estos residuos terminan acumulándose en vertederos o, peor aún, en mares y ríos. Su degradación tarda décadas, afectando a la fauna y liberando microplásticos en el medio ambiente. Costes económicos y sociales de los residuos no reciclados La gestión de los desechos no reciclables genera gastos adicionales para los municipios y, en última instancia, para los ciudadanos. Además, se desaprovechan recursos que podrían tener un valor económico si fueran reciclables. La responsabilidad de consumidores e industria Aunque la industria tiene un papel clave en el diseño de envases más sostenibles, los consumidores también debemos aprender a identificar y rechazar los productos imposibles de reciclar. La formación en sostenibilidad como clave de la concienciación La educación ambiental es una de las herramientas más efectivas para cambiar hábitos de consumo. Educar para reconocer productos imposibles de reciclar Un consumidor informado sabe identificar envases problemáticos y puede tomar decisiones más responsables en su compra diaria. Programas de formación y talleres en España Cada vez más municipios, asociaciones y centros educativos promueven talleres y campañas de formación en sostenibilidad. Estas iniciativas ayudan a comprender mejor qué materiales son realmente reciclables. Cómo la educación ambiental influye en el cambio de hábitos Cuando la ciudadanía comprende el impacto de un envase no reciclable, aumenta la predisposición a optar por alternativas reutilizables y a exigir a las empresas mayor compromiso en el diseño de sus productos. Alternativas y soluciones para reducir el consumo de productos no reciclables Envases diseñados para el reciclaje Optar por productos con envases de vidrio, metal o plásticos transparentes facilita el proceso de recuperación. Opciones reutilizables en el día a día Bolsas de tela, botellas rellenables o tuppers reutilizables son ejemplos sencillos de cómo reducir nuestra dependencia del plástico de un solo uso. Buenas prácticas de consumo responsable Planificar las compras, priorizar productos con envases sostenibles y participar en programas de recogida selectiva son pasos esenciales para reducir los residuos no reciclables. Conclusión: hacia un futuro con menos productos imposibles de reciclar Los productos imposibles de reciclar forman parte de nuestra vida cotidiana, pero no debemos resignarnos a convivir con ellos. La clave está en la combinación de innovación en envases, políticas de sostenibilidad y, sobre todo, formación ciudadana para tomar mejores decisiones de consumo. El cambio empieza en cada hogar: elegir productos responsables y rechazar aquellos que sabemos que no tendrán una segunda vida es una forma directa de contribuir a un futuro más limpio y sostenible. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales y tratamiento de residuos. Amplia experiencia en creación y gestión de equipos de ventas de alto rendimiento.
Mitos del reciclaje: La verdad sobre residuos y sostenibilidad

El reciclaje es mucho más que una acción cotidiana; es una herramienta esencial para conservar recursos naturales, ahorrar energía y reducir las emisiones de CO2. Sin embargo, persisten numerosos mitos que dificultan su práctica efectiva y generan desinformación sobre cómo manejar correctamente los residuos. Este artículo tiene como objetivo desmontar los bulos más frecuentes sobre el reciclaje, ayudándote a comprender la importancia de separar materiales y aprovechar al máximo los beneficios de esta práctica. Mitos comunes sobre el reciclaje Mito 1: Reciclar no es importante para el planeta Muchas personas creen que reciclar no tiene un impacto real en el medio ambiente. La realidad es que reciclar productos y materiales reduce la extracción de recursos naturales, disminuye el consumo de energía y limita la emisión de CO2. Por ejemplo, el reciclaje de plástico, papel y vidrio evita que grandes cantidades de residuos terminen en vertederos y contribuye directamente a la economía circular, fomentando un consumo más responsable y sostenible. Mito 2: Todos los residuos terminan en el mismo vertedero Un mito frecuente es pensar que, al final, todo residuo acaba mezclado en un mismo lugar. En realidad, los camiones de recogida bicompartimentales y las plantas de reciclaje permiten separar los materiales según su tipo. Esto asegura que cada fracción se trate de manera correcta, optimizando la recuperación de materiales reciclables y evitando contaminación cruzada. Mito 3: Todos los residuos se mezclan en planta Aunque algunas personas temen que los residuos se mezclen durante el proceso, las plantas de reciclaje trabajan separando cuidadosamente cada fracción. Solo en casos aislados pueden aparecer impropios debido a errores en la separación por parte de los ciudadanos. Por eso, es fundamental aprender a separar correctamente los residuos desde casa o el lugar de trabajo, garantizando que los materiales como papel, vidrio, plástico, aluminio o acero puedan reciclarse sin perder calidad. Mito 4: Reciclar contamina más que crear nuevos productos Algunas voces sostienen que fabricar a partir de materiales reciclados genera más contaminación que producir desde cero. Esto es falso: producir productos reciclados consume menos energía y agua, y disminuye significativamente las emisiones asociadas a la obtención de materia prima nueva. Por ejemplo, el reciclaje de aluminio requiere hasta un 95% menos de energía que producirlo desde la minería, demostrando que reciclar es siempre más eficiente y sostenible. Mito 5: Reciclar siempre es más caro que eliminar los residuos Aunque el reciclaje implica ciertos costes, son menores que los asociados a crear productos con materiales nuevos o destruir los residuos en vertederos. Una gestión eficiente y organizada de los materiales reciclables permite ahorrar dinero a medio y largo plazo, además de reducir el impacto ambiental. Cada acción responsable al separar residuos contribuye a una economía más sostenible y a un menor gasto en energía y recursos naturales. Recuperar un planeta siempre será más costoso que cuidarlo. Mito 6: Los productos reciclados son de menor calidad que los nuevos Es común pensar que los productos hechos con materiales reciclados son inferiores, especialmente porque los primeros pasos del reciclaje se dieron a partir de lo artesanal. En realidad, las nuevas tecnologías permiten crear productos muy superiores a partir de materiales reciclados. Materiales como el vidrio y el aluminio pueden reciclarse de manera ilimitada sin perder propiedades. Otros, como plástico y papel, también se pueden recuperar varias veces manteniendo su funcionalidad original. Así, elegir productos reciclados hoy día no solo es sostenible, sino que garantiza calidad y durabilidad de los productos finales. Mito 7: El reciclaje solo es responsabilidad de los gobiernos y grandes empresas El reciclaje es una responsabilidad compartida. Cada persona puede contribuir separando residuos, comprando de forma consciente y eligiendo productos elaborados con materiales reciclados. El compromiso individual suma al esfuerzo de gobiernos y empresas, creando un impacto positivo real en el medio ambiente. Mito 8: El reciclaje solo se trata de papel, vidrio y plástico Aunque papel, vidrio y plástico son los materiales más comunes, el reciclaje se extiende mucho más allá: metales como aluminio y acero, materiales de construcción, electrónicos, textiles e incluso algunos alimentos también pueden recuperarse. Conocer los programas locales de reciclaje y depositar correctamente cada tipo de residuo garantiza un proceso eficiente y respetuoso con el planeta. Conclusión sobre los mitos del reciclaje Desmontar los mitos del reciclaje nos permite entender la importancia de separar correctamente residuos y aprovechar al máximo los materiales reciclables. Cada acción, por pequeña que parezca, contribuye a conservar recursos naturales, ahorrar energía y reducir emisiones de CO2. Si quieres aprender más sobre sostenibilidad y cómo implementar prácticas responsables en tu hogar o empresa, agenda nuestra formación en reciclaje y gestión de residuos. Conviértete en un agente de cambio y ayuda a construir un futuro más sostenible para todos. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales y tratamiento de residuos. Amplia experiencia en creación y gestión de equipos de ventas de alto rendimiento.
Sostenibilidad y educación: una alianza imprescindible

Sostenibilidad y educación, dos fuerzas que, cuando se integran, se convierten en motores de transformación social. Cada vez más necesarios combinarlos para influir en el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y los desafíos sociales. La sostenibilidad ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad. Lejos de ser un concepto abstracto, esta unión se traduce en acciones concretas: enseñar valores de respeto al medioambiente, promover hábitos responsables y formar ciudadanos capaces de tomar decisiones conscientes. La educación, en este sentido, es el terreno fértil donde la sostenibilidad puede echar raíces y florecer. La relación entre sostenibilidad y educación Hablar de educación para la sostenibilidad es hablar de un enfoque que trasciende la enseñanza tradicional. No se trata solo de impartir conocimientos sobre ecología o recursos naturales, sino de desarrollar competencias y actitudes que preparen a las personas para vivir en equilibrio con el planeta. Mientras la educación ambiental se centra principalmente en comprender los problemas ecológicos, la educación para la sostenibilidad va un paso más allá: busca integrar la justicia social, la equidad y la responsabilidad económica en el proceso educativo. Así, se convierte en una herramienta clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. Beneficios de la educación orientada a la sostenibilidad Incorporar la sostenibilidad en los programas educativos ofrece beneficios que impactan en múltiples niveles: Conciencia ambiental desde edades tempranas Los niños que aprenden desde pequeños la importancia del reciclaje, el ahorro de energía o el cuidado del agua desarrollan una mentalidad más respetuosa con el entorno. Formación de ciudadanos responsables Los estudiantes adquieren competencias que los preparan para tomar decisiones informadas, tanto en su vida personal como en su futuro profesional. Impulso al cambio cultural y social Cuando la sostenibilidad se convierte en parte de la cultura educativa, se generan comunidades más comprometidas con el bienestar común y con la preservación de los recursos naturales. En definitiva, no es solo un beneficio individual, sino un cambio colectivo que fortalece a la sociedad en su conjunto. Casos y ejemplos inspiradores de sostenibilidad y educación A nivel mundial, existen iniciativas educativas que demuestran cómo la sostenibilidad puede integrarse en los procesos de aprendizaje: Estos ejemplos muestran que educar en sostenibilidad no es un discurso, sino una práctica que transforma realidades. Cómo integrar la sostenibilidad en los procesos de aprendizaje Más allá de los grandes programas internacionales, cualquier institución educativa o familia puede dar pasos concretos para fomentar la sostenibilidad: Diseñar programas educativos sostenibles Incluir asignaturas, talleres o proyectos que aborden de manera práctica temas como el reciclaje, el consumo responsable o las energías renovables. Incorporar hábitos sostenibles en el día a día escolar Pequeños cambios, como reducir el uso de plásticos, fomentar el transporte compartido o implementar sistemas de compostaje, pueden marcar una gran diferencia. Promover valores de liderazgo consciente Educar no solo para transmitir conocimientos, sino también para formar personas capaces de liderar con ética y compromiso hacia la comunidad y el planeta. Cuando estos principios se aplican de manera continua, la sostenibilidad deja de ser un concepto lejano y se convierte en una forma de vida. Conclusión La sostenibilidad y la educación no pueden caminar por separado. La primera necesita de la segunda para difundirse y materializarse en acciones, y la segunda encuentra en la sostenibilidad un propósito más allá del aula: preparar a las personas para enfrentar los retos de nuestro tiempo con responsabilidad y esperanza. Integrar la sostenibilidad en la educación es, por tanto, una inversión en el futuro. Una inversión que no solo beneficiará a quienes hoy aprenden, sino a las generaciones venideras que heredarán el mundo que estamos construyendo. ¿Quieres seguir explorando cómo la sostenibilidad puede transformar distintos ámbitos de nuestra vida? Te invitamos a descubrir más artículos en nuestro blog y a ser parte de esta conversación global. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales y tratamiento de residuos. Amplia experiencia en creación y gestión de equipos de ventas de alto rendimiento.
Reciclar RAEE en España: normativa, gestión y recogida de residuos

El reciclaje de RAEE (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos) en España se ha convertido en un reto ambiental y social de primer orden. La gestión adecuada de estos residuos no solo evita impactos negativos en la salud y el entorno, sino que también abre la puerta a la recuperación de materiales valiosos y fomenta la economía circular. En este artículo conocerás qué son los RAEE, cuál es la normativa que regula su tratamiento, cómo funciona la recogida y qué papel juegan los fabricantes. ¿Qué son los RAEE y por qué son importantes en España? Definición de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos Los RAEE son aquellos aparatos eléctricos y electrónicos que, al llegar al final de su vida útil, se convierten en residuos. Esto incluye desde electrodomésticos grandes como lavadoras y frigoríficos, hasta pequeños dispositivos como móviles, ordenadores o pantallas. Impacto ambiental y necesidad de gestión responsable Una mala gestión de los RAEE puede liberar sustancias tóxicas como plomo o mercurio, afectando al aire, el agua y el suelo. En España, garantizar un tratamiento responsable es clave para proteger la salud pública y el medio ambiente. Normativa sobre RAEE en España El papel del Real Decreto 110/2015 La normativa central es el Real Decreto 110/2015, que regula la correcta gestión de los RAEE en España. Esta legislación exige sistemas de recogida, tratamiento y reciclaje para reducir la generación de residuos y fomentar su reutilización. Directiva europea y marco legal Además del Real Decreto, los estados miembros cumplen la Directiva 2012/19/UE, que establece obligaciones comunes en toda Europa. Su objetivo es armonizar la gestión y reforzar el compromiso con la sostenibilidad. Obligaciones para fabricantes y distribuidores Los fabricantes tienen la responsabilidad de financiar la gestión de los RAEE que generan sus productos. También deben diseñar aparatos eléctricos y electrónicos más fáciles de desmontar, reparar y reciclar, reduciendo así el coste y el impacto de los futuros residuos. Gestión de RAEE en España Procesos de recogida y tratamiento La gestión de RAEE comienza con la recogida selectiva en puntos limpios, comercios (sistemas de “uno por uno” al comprar un aparato nuevo), campañas municipales y recogidas a domicilio cuando existen servicios específicos. Una vez recogidos, los aparatos se clasifican por categorías (frigoríficos, pantallas, pequeños electrodomésticos, etc.), se almacenan y transportan a plantas de tratamiento autorizadas donde se llevan a cabo operaciones de desmontaje, descontaminación y separación de fracciones (metales, plásticos, vidrio, componentes peligrosos). Estas fracciones se canalizan hacia procesos de reciclaje o valorización específicos para recuperar materiales útiles. A nivel de volumen, los sistemas colectivos y gestores autorizados en España han gestionado cantidades relevantes en los últimos años: por ejemplo, Fundación Ecolec reportó haber gestionado 111.864 toneladas de RAEE en 2023, otros sistemas colectivos como ACS Recycling reportó haber gestionado 5.700 toneladas de RAEE en 2024 y tratado 5.250. Estas cantidades reflejan la actividad real de recogida y tratamiento, aunque la suma total nacional y la tasa de recogida varían según la fuente y el año. A nivel europeo, y para situar el contexto, la UE recogió aprox. 5 millones de toneladas de WEEE en 2022 y la tasa de recogida media UE fue del ~40–48%, lo que muestra el desafío compartido: la entrada al mercado de aparatos nuevos es aún superior a la recogida de los aparatos al final de su vida. Esto condiciona la presión sobre plantas de tratamiento y la necesidad de mejorar la infraestructura. Retos en la gestión de residuos electrónicos Pese a avances en recogida y tratamiento, en España persisten retos estructurales que limitan la eficiencia: Economía circular y reutilización de aparatos eléctricos y electrónicos La gestión eficiente de RAEE es también una oportunidad industrial y ambiental: recuperar materiales críticos (metales, piezas reutilizables, polímeros recuperables) reduce la dependencia de materias primas vírgenes y disminuye la huella ambiental de la industria electrónica. En España, los procesos de tratamiento permiten extraer metales ferrosos y no ferrosos, plásticos y componentes reutilizables que pueden reintroducirse en cadenas productivas cuando se garantizan condiciones técnicas y medioambientales. Además, algunos actores del sector (sistemas colectivos, gestores y fabricantes) ya trabajan en modelos de reutilización y reacondicionado para extender la vida útil de determinados aparatos, que es la opción con mayor beneficio ambiental cuando es técnicamente viable. Paralelamente, la incorporación de materiales reciclados en nuevos productos y el diseño para desmontaje son medidas que reducen costes a medio plazo y favorecen la circularidad del sector. La adopción y escalado de estas prácticas dependerá de mejorar las capacidades de tratamiento, los circuitos de reintroducción de materiales y la trazabilidad. Recogida de RAEE en España Puntos de recogida y sistemas disponibles Los RAEE deben entregarse en puntos limpios, comercios que venden nuevos aparatos o centros autorizados de recogida. Estos sistemas garantizan un tratamiento seguro y evitan que los dispositivos terminen en vertederos ilegales. Concienciación ciudadana y educación ambiental En España, aún falta concienciación sobre la importancia de devolver los aparatos al final de su vida útil. La gestión responsable requiere campañas educativas que fomenten hábitos sostenibles y un mayor compromiso ciudadano con los residuos electrónicos. Rol de fabricantes en la financiación y mejora de diseños Los fabricantes, bajo el marco del Real Decreto 110/2015, financian la recogida y tratamiento de los RAEE. Además, se les exige mejorar los diseños para prolongar la vida útil de los dispositivos y facilitar su reciclaje. Conclusiones sobre la gestión de RAEE Avances y desafíos pendientes en la normativa y gestión La normativa actual ha supuesto avances importantes, pero todavía existen carencias en la gestión de los RAEE en España. La mejora de la infraestructura y la coordinación entre administraciones, distribuidores y fabricantes sigue siendo un reto. Cómo mejorar la recogida y reciclaje de RAEE en España Para que la recogida y el reciclaje de RAEE sea realmente eficaz, se requiere un mayor compromiso colectivo: ciudadanos, empresas y administraciones deben colaborar para reducir los residuos y avanzar hacia un futuro más sostenible. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector
Empresas sostenibles: casos de éxito que inspiran en sostenibilidad

La sostenibilidad como motor de transformación empresarial La sostenibilidad ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una necesidad estratégica dentro de las empresas modernas. Hoy en día, consumidores, inversores y la sociedad en general demandan a las organizaciones un mayor compromiso con el medio ambiente y con el bienestar social. Adoptar una estrategia de negocio sostenible no solo contribuye a reducir impactos negativos, sino que también fortalece la resiliencia de la compañía, abre nuevas oportunidades de mercado y mejora la reputación de la marca. El papel de la sostenibilidad en la estrategia de negocio Cuando la sostenibilidad se integra en el núcleo del negocio, deja de ser una acción aislada para convertirse en un motor de innovación y competitividad. Las empresas que la incorporan en su estrategia logran optimizar procesos, aprovechar mejor los recursos y anticiparse a cambios regulatorios o de mercado. Beneficios para la empresa y la organización Entre los principales beneficios de gestionar la sostenibilidad destacan: Casos de éxito de empresas sostenibles Existen múltiples ejemplos de compañías que han demostrado cómo la sostenibilidad puede ser el eje de una estrategia empresarial exitosa. 1. Marcas que han integrado la sostenibilidad en su propósito Algunas marcas han hecho del propósito su principal ventaja competitiva. Al conectar valores auténticos con acciones concretas, logran inspirar confianza y diferenciarse en un mercado cada vez más exigente. Estas empresas entienden que su rol va más allá de vender productos: deben generar un impacto positivo en la sociedad y en el planeta. Ejemplo de negocios sostenibles que han integrado la sostenibilidad en su propósito 2. Compañías que optimizan recursos para proteger el planeta Muchas organizaciones han apostado por la eficiencia de recursos como parte esencial de su estrategia sostenible. Esto implica desde la reducción de residuos y emisiones, hasta el uso responsable de materias primas o la adopción de energías renovables. De este modo, se contribuye a preservar el planeta al mismo tiempo que se fortalece la competitividad del negocio. Ejemplo de compañías sostenibles que optimizan recursos para proteger el planeta 3. Estrategias sostenibles que generan valor a largo plazo El verdadero éxito de la sostenibilidad radica en su visión a largo plazo. Las empresas que han sabido mantener coherencia en sus acciones son las que hoy se posicionan como referentes. Para ellas, cada paso en favor de la sostenibilidad es una inversión que se traduce en confianza, fidelidad y crecimiento sostenible. Ejemplo de empresas con estrategias sostenibles que generan valor a largo plazo Cómo aplicar la sostenibilidad en tu propia empresa Las historias de éxito muestran que cualquier organización puede dar pasos firmes hacia un modelo de negocio más responsable. 1. Integrar el propósito en la cultura de la organización El primer paso es definir un propósito claro y auténtico. Este propósito debe guiar la toma de decisiones, inspirar a los equipos internos y comunicarse de manera coherente hacia clientes y colaboradores. Una compañía con valores sólidos proyecta credibilidad y atrae a quienes comparten su visión. 2. Realizar estrategias para un negocio más eficiente y responsable La sostenibilidad puede traducirse en acciones concretas como: 3. Hacer buenas prácticas de gestión de recursos y cuidado del planeta Una empresa que gestiona de forma eficiente los recursos no solo reduce costes, sino que también protege el planeta. Implementar sistemas de reciclaje, apostar por materiales sostenibles o digitalizar procesos para minimizar consumos innecesarios son ejemplos que marcan la diferencia. Conclusiones: sostenibilidad y futuro de las empresas La sostenibilidad es mucho más que una moda: es la base de un nuevo modelo de negocio que exige responsabilidad, innovación y compromiso. El propósito como guía estratégica Contar con un propósito auténtico y alineado con los valores de una organización sostenible se ha convertido en una de las claves del éxito. Las empresas que saben comunicarlo generan confianza y construyen relaciones duraderas con su entorno. La sostenibilidad como ventaja competitiva del negocio Las empresas que sitúan la sostenibilidad en el centro de su estrategia no solo contribuyen a mejorar la sociedad y el planeta, sino que también se posicionan como líderes de su sector. Su ejemplo demuestra que la sostenibilidad es, hoy, una de las mayores ventajas competitivas en el mercado global. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales y tratamiento de residuos. Amplia experiencia en creación y gestión de equipos de ventas de alto rendimiento.
Cómo medir el impacto ambiental de una empresa

Medir el impacto ambiental de una empresa se ha convertido en un elemento esencial para cualquier organización comprometida con la sostenibilidad y la gestión responsable de sus operaciones. Más allá de los beneficios ecológicos, conocer la huella que una compañía deja en el medio ambiente aporta valor reputacional y facilita la toma de decisiones estratégicas para reducir riesgos y costes. En este artículo, exploraremos las métricas clave, los métodos más eficaces y las estrategias de sostenibilidad que permiten a las empresas evaluar y disminuir su impacto ambiental, así como el papel de los expertos en sostenibilidad. ¿Qué es el impacto ambiental en una empresa? Definición y efectos principales en el medio ambiente El impacto ambiental de una empresa se refiere al conjunto de efectos que sus actividades generan sobre el entorno natural. Estos pueden incluir la contaminación del aire y del agua, el consumo excesivo de recursos hídricos y energéticos, la generación de residuos y la degradación de los ecosistemas. Medir estos efectos permite a las empresas tomar decisiones informadas y fomentar prácticas más responsables con el planeta. Por qué las empresas deben medir su impacto ambiental Conocer el impacto ambiental no solo es una obligación ética, sino también estratégica. Las empresas que implementan mediciones precisas pueden: Métricas clave para evaluar el impacto ambiental Medir el impacto ambiental requiere identificar indicadores precisos que permitan cuantificar los efectos de la actividad empresarial. Entre los más relevantes se encuentran: 1. Huella de carbono y emisiones de carbono La huella de carbono es quizás la métrica más conocida y mide la cantidad total de gases de efecto invernadero generados directa o indirectamente por una empresa. Esto incluye: Reducir las emisiones de carbono puede lograrse mediante la adopción de energías renovables, la optimización de rutas de transporte y la mejora de la eficiencia energética en instalaciones y procesos. 2. Consumo de energía y eficiencia energética El consumo de energía es un indicador crítico para evaluar el impacto ambiental. Las empresas pueden auditar su uso energético, identificar oportunidades de ahorro y adoptar soluciones tecnológicas como: Estas acciones contribuyen a reducir emisiones de carbono y costes operativos, alineándose con los objetivos de sostenibilidad. 3. Uso de recursos hídricos y gestión del agua El consumo de agua es otro aspecto esencial. Auditar y controlar el uso de recursos hídricos ayuda a minimizar el impacto ambiental y prevenir la contaminación de fuentes cercanas. Las estrategias más efectivas incluyen: 4. Generación y tratamiento de residuos La gestión de residuos sólidos es fundamental para la sostenibilidad empresarial. Medir la generación de residuos y cómo se manejan permite implementar acciones como: Estas prácticas no solo protegen el medio ambiente, sino que fortalecen la imagen corporativa de la empresa. 5. Cadena de suministro y transporte sostenible El transporte y la logística tienen un impacto significativo sobre el medio ambiente. Medir los kilómetros recorridos por los productos y la eficiencia de la cadena de suministro permite reducir emisiones de carbono mediante: Herramientas y métodos para medir el impacto ambiental 1. Auditorías y evaluaciones ambientales Las auditorías ambientales permiten identificar riesgos y oportunidades, verificando si la empresa cumple con sus compromisos ambientales. Estas pueden ser internas o externas y se centran en: 2. Informes de sostenibilidad y transparencia corporativa Los informes de sostenibilidad comunican los esfuerzos de la empresa en términos de impacto ambiental. Estos documentos: 3. Normas internacionales: ISO 14001 y GHG Protocol Adoptar normas internacionales asegura la correcta medición y gestión del impacto ambiental. Entre las más relevantes: Estas normas permiten comparar datos entre empresas y garantizar la confiabilidad de las métricas. Estrategias de sostenibilidad para reducir el impacto ambiental 1. Economía circular y gestión responsable de residuos Implementar la economía circular ayuda a reducir la extracción de recursos y a minimizar residuos, mediante: 2. Energías renovables y optimización del consumo energético Adoptar energías renovables y optimizar el consumo de energía permite disminuir emisiones de carbono y fomentar la sostenibilidad. Acciones recomendadas: 3. Innovación en la cadena de suministro Optimizar la cadena de suministro es clave para reducir el impacto ambiental. Esto incluye: El papel de los expertos en impacto ambiental y sostenibilidad Profesionales clave en la gestión empresarial sostenible Contar con expertos en impacto ambiental permite a las empresas: Formación y programas especializados en sostenibilidad Existen programas formativos en sostenibilidad y medio ambiente que preparan a los profesionales para liderar la gestión sostenible en las empresas, abordando temas como: Conclusiones: hacia una empresa más sostenible Medir el impacto ambiental es un paso imprescindible para cualquier empresa que quiera operar de manera responsable y sostenible. Al aplicar métricas como la huella de carbono, el consumo de energía, la gestión de residuos y la optimización de la cadena de suministro, las organizaciones no solo protegen el medio ambiente, sino que fortalecen su reputación y eficiencia. Además, contar con expertos y programas de formación especializados garantiza que estas medidas se implementen de forma efectiva, promoviendo un cambio real hacia la sostenibilidad empresarial. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales y tratamiento de residuos. Amplia experiencia en creación y gestión de equipos de ventas de alto rendimiento.
Cómo la gamificación puede incentivar la sostenibilidad

Gamificación y sostenibilidad La sostenibilidad es uno de los grandes retos de nuestro tiempo. Sin embargo, muchas iniciativas ecológicas fracasan por la falta de motivación o de hábitos consolidados en las personas. Aquí es donde entra en juego la gamificación, una estrategia que transforma acciones cotidianas en experiencias motivadoras y divertidas, capaces de generar compromiso real con el medio ambiente. En este artículo exploramos qué significa aplicar la gamificación a la sostenibilidad, sus beneficios, ejemplos actuales y cómo puede marcar el futuro de las empresas, usuarios y comunidades. ¿Qué es la gamificación aplicada a la sostenibilidad? La gamificación consiste en aplicar dinámicas y mecánicas propias de los juegos en contextos no lúdicos. En el ámbito de la sostenibilidad, se utiliza para convertir las acciones ecológicas en actividades atractivas y estimulantes que facilitan la adopción de hábitos responsables. Concepto y beneficios principales El objetivo es claro: motivar a las personas a actuar de forma más sostenible mediante recompensas, retos, logros y experiencias interactivas. Este enfoque consigue que los usuarios no perciban las prácticas ecológicas como una obligación, sino como parte de un desafío motivador. Entre los beneficios más destacados se encuentran: Diferencia entre la gamificación y otras estrategias de concienciación sostenible Las campañas de concienciación tradicionales suelen centrarse en informar y sensibilizar a la sociedad mediante mensajes educativos, anuncios o materiales divulgativos. Aunque cumplen una función importante al aumentar el nivel de conocimiento, muchas veces se quedan en el plano teórico y no logran que las personas modifiquen realmente sus hábitos. En cambio, la gamificación introduce un elemento diferenciador: la acción directa. No se limita a transmitir un mensaje, sino que crea dinámicas en las que los usuarios participan de manera activa y reciben un incentivo inmediato por cada esfuerzo realizado. Esto puede ser desde acumular puntos por reciclar hasta desbloquear niveles por reducir el consumo de energía en el hogar. La gran diferencia radica en la experiencia del usuario. Mientras que una campaña tradicional apela principalmente a la racionalidad (mostrar por qué debemos cuidar el medio ambiente), la gamificación activa la motivación intrínseca y extrínseca de las personas, generando emociones positivas como diversión, reto, superación personal o reconocimiento social. De esta forma, pasar de la teoría a la práctica resulta mucho más sencillo y natural. En lugar de sentirse obligados, los usuarios perciben sus acciones ecológicas como logros que les aportan satisfacción y sentido de pertenencia dentro de una comunidad. Ventajas de la gamificación para personas y usuarios La gamificación no solo beneficia a las empresas o instituciones; también mejora la experiencia de las personas en su día a día. 1. Motiva cambios de sostenibilidad en el comportamiento Los usuarios se sienten parte de un reto colectivo. Al recibir reconocimientos por sus esfuerzos, aumenta su compromiso y la probabilidad de que integren estos hábitos en su vida cotidiana. Por ejemplo, participar en un reto de reciclaje comunitario resulta más atractivo cuando existe una meta común y recompensas visibles. 2. Refuerza la satisfacción personal El refuerzo positivo es clave. Las recompensas, ya sean puntos, descuentos o reconocimientos digitales, refuerzan la satisfacción personal. Así, las pequeñas acciones (como usar menos plástico o reducir el consumo energético) se convierten en logros que vale la pena repetir. Iniciativas y ejemplos de gamificación en la sostenibilidad Cada vez más empresas y comunidades están aplicando este enfoque en proyectos reales, logrando que el cuidado del medio ambiente se convierta en una experiencia compartida. Acciones ecológicas en empresas y organizaciones Muchas compañías han desarrollado programas internos que premian a los empleados por reducir su huella de carbono o adoptar hábitos responsables. Estas iniciativas fomentan la implicación del equipo y mejoran la cultura corporativa, ya que convierten la sostenibilidad en parte de la rutina laboral. Algunos ejemplos de programas internos son: Este tipo de programas no solo ayudan al medio ambiente, sino que refuerzan la cohesión del equipo y transmiten el compromiso real de la empresa con la sostenibilidad. Aplicaciones y plataformas digitales más usadas Existen aplicaciones y plataformas digitales que incentivan a los usuarios a realizar acciones sostenibles a través de retos, logros y recompensas virtuales. Desde programas que premian el reciclaje hasta iniciativas que promueven la movilidad sostenible, todas comparten un mismo objetivo: hacer de la sostenibilidad una experiencia motivadora y atractiva. Algunos ejemplos destacados son: Estas aplicaciones demuestran cómo la gamificación consigue que personas y usuarios pasen de la intención a la acción, transformando hábitos individuales en logros colectivos. El impacto de la gamificación en el medio ambiente y en la sociedad La gamificación no solo cambia conductas individuales, también genera transformaciones sociales de gran alcance: Cuando personas y usuarios participan en iniciativas conjuntas, los efectos se multiplican. Un simple reto comunitario, como reducir el consumo energético en un vecindario, puede tener un impacto real en el medio ambiente. Al involucrar a la sociedad en dinámicas participativas, la gamificación despierta un sentido de corresponsabilidad. No se trata solo de cumplir normas, sino de sentirse parte activa de la solución frente a los desafíos medioambientales. El futuro de la gamificación en la sostenibilidad La evolución tecnológica ofrece un horizonte prometedor para esta metodología. Innovaciones con realidad aumentada e inteligencia artificial El desarrollo de experiencias inmersivas con realidad aumentada o el uso de inteligencia artificial permitirá crear iniciativas más personalizadas y motivadoras. De este modo, los usuarios podrán visualizar en tiempo real el impacto de sus decisiones ecológicas. Tendencias para empresas y gobiernos Cada vez más empresas y administraciones públicas reconocen el valor de esta herramienta. Es probable que veamos un aumento de programas gamificados para promover el reciclaje, la movilidad sostenible o el ahorro energético, integrando estos sistemas en la vida cotidiana de las personas. Conclusión de la gamificación y sostenibilidad La combinación de gamificación y sostenibilidad abre nuevas posibilidades para enfrentar los retos medioambientales actuales. Al transformar las acciones ecológicas en experiencias divertidas y gratificantes, se fomenta la participación activa de personas, usuarios y empresas en la construcción de un futuro más verde. La clave está en entender que pequeños gestos, cuando se convierten
Agenda 2030 para empresas: qué es y cómo implementarla de forma efectiva

La sostenibilidad ya no es una opción, es una necesidad. En un contexto de transformación económica, social y ambiental, la Agenda 2030 para empresas se ha convertido en una hoja de ruta esencial para organizaciones que buscan impactar positivamente en el mundo mientras aseguran su viabilidad futura. En este artículo descubrirás qué es la Agenda 2030, cómo se relaciona con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y, sobre todo, cómo puedes integrarla de forma estratégica en tu empresa para generar valor real. ¿Qué es la Agenda 2030 y por qué es relevante para las empresas? La Agenda 2030 es un plan de acción global impulsado por la ONU desde 2015. Su objetivo es erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar prosperidad para todos mediante 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible. Aunque fue diseñada como un compromiso entre países, las empresas tienen un rol protagonista en su cumplimiento. En el entorno actual, donde la sociedad y los inversores demandan cada vez más responsabilidad y transparencia, las empresas que se alinean con esta agenda fortalecen su reputación, su resiliencia y su impacto económico y social. ¿Qué son los ODS y cómo se relacionan con el desarrollo sostenible? Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en resumen Los ODS abarcan áreas como la erradicación de la pobreza, educación de calidad, igualdad de género, trabajo decente, acción por el clima, entre otros. Cada objetivo tiene metas específicas que buscan fomentar el desarrollo sostenible, entendiendo este como el equilibrio entre crecimiento económico, inclusión social y protección ambiental. Impacto de los ODS en la estrategia empresarial La relación entre empresa y ODS es directa. Desde la eficiencia energética hasta la promoción de la igualdad, pasando por la reducción de residuos o el fomento del trabajo digno, los ODS ofrecen un marco estructurado para mejorar procesos internos, tomar decisiones responsables y generar impacto positivo. Además, ayudan a las organizaciones a medir su progreso con indicadores concretos, facilitando la transparencia y la comunicación con los grupos de interés. Beneficios de integrar la Agenda 2030 en tu estrategia empresarial Ventajas competitivas de apostar por la sostenibilidad Incorporar la Agenda 2030 en tu estrategia empresarial no solo responde a una exigencia ética, sino también a una oportunidad estratégica. Las empresas sostenibles: Contribución al impacto social y medioambiental Aplicar los ODS permite a las empresas medir y demostrar su contribución a causas globales como la acción climática, la igualdad de oportunidades o la conservación de los recursos naturales. Esto fortalece su legitimidad y les permite ser parte de la solución ante los desafíos actuales. Pasos para implementar la Agenda 2030 en tu empresa 1. Identificar los ODS prioritarios para tu sector No todos los objetivos tienen el mismo peso en todas las empresas. El primer paso es analizar cuáles de los 17 ODS están más relacionados con tu actividad, impacto y cadena de valor. Por ejemplo: 2. Establecer objetivos sostenibles y medibles Una vez identificados los ODS prioritarios, es clave traducirlos en metas internas claras, medibles y alcanzables, que se integren en la planificación estratégica y se monitoreen periódicamente. 3. Involucrar al liderazgo y a toda la organización El compromiso de la dirección es fundamental para que la sostenibilidad deje de ser un área aislada. Los líderes deben alinear la visión empresarial con los ODS y fomentar una cultura que promueva la colaboración, la innovación y la responsabilidad compartida. Ejemplos de buenas prácticas empresariales en sostenibilidad Muchas empresas en España y América Latina ya han dado pasos firmes hacia la implementación de la Agenda 2030. Algunos ejemplos de buenas prácticas incluyen: Estos casos no solo muestran que es posible aplicar los ODS, sino que demuestran que hacerlo puede traducirse en innovación, reputación y rentabilidad. Conclusión: hacia una economía más sostenible y ética La Agenda 2030 para empresas es más que un marco de referencia; es una invitación a transformar la forma en la que entendemos el éxito empresarial. Adoptar los ODS como parte integral de la estrategia empresarial permite alinear la rentabilidad con la responsabilidad, y abrir nuevas puertas hacia una economía más inclusiva, resiliente y ética. El momento de actuar es ahora. El futuro de tu empresa, y del planeta, dependen de ello. ¿Te gustaría comenzar a aplicar la Agenda 2030 en tu empresa? Podemos ayudarte a convertir a tu equipo en agentes de cambio ambiental, impulsando la concienciación y la sostenibilidad con estrategias efectivas y medibles con Formaciones en Sostenibilidad y Medio Ambiente para Empresas. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales y tratamiento de residuos. Amplia experiencia en creación y gestión de equipos de ventas de alto rendimiento.
Empresas sostenibles en España: 6 casos reales que demuestran que sí se puede

Cada vez escuchamos más hablar de sostenibilidad. Pero, ¿qué significa realmente ser una empresa sostenible? No se trata solo de reducir residuos o consumir menos energía. Una empresa sostenible es aquella que crea valor económico, social y ambiental a largo plazo. Es decir, que busca el equilibrio entre rentabilidad, cuidado del planeta y bienestar de las personas. En un contexto de crisis climática, desigualdad y agotamiento de recursos, el papel de las empresas sostenibles es más relevante que nunca. Pero también representa una gran oportunidad: los consumidores, inversores y talentos jóvenes están apostando por marcas con propósito. Si eres emprendedor o lideras una pyme, y te preguntas si es posible crecer haciendo las cosas bien, estos seis casos de éxito en España te darán razones de sobra para decir: sí se puede. 1. Ecoalf: Moda que no contamina, sino que limpia el planeta 📍 Madrid 🌐 ecoalf.com Ecoalf nació con una idea radical: “No hay planeta B”. Su fundador, Javier Goyeneche, decidió crear una marca de moda que usara exclusivamente materiales reciclados sin comprometer el diseño ni la calidad. Hoy, Ecoalf es reconocida mundialmente por su innovación: transforma redes de pesca, botellas de plástico, café usado y neumáticos en chaquetas, zapatillas y mochilas. Además, lideran la iniciativa Upcycling the Oceans, que ha recogido más de 1.000 toneladas de basura marina junto a pescadores españoles. Una prueba clara de que se puede crear una marca global sin destruir el planeta, y con orgullo local. 2. La Fageda: Una empresa social que fabrica yogures 📍 La Garrotxa, Girona 🌐 lafageda.com Este es uno de los proyectos más conmovedores y exitosos de España. La Fageda es una cooperativa que emplea a personas con trastornos mentales o discapacidad intelectual en riesgo de exclusión social. Y no solo les da trabajo: les da un propósito, una comunidad y dignidad. Fabrican yogures, mermeladas y helados de altísima calidad, compitiendo en los lineales con grandes marcas, pero con un modelo de negocio basado en el impacto social. Una historia que nos recuerda que el éxito empresarial no se mide solo en beneficios, sino en cómo transformas vidas. 3. Too Good To Go: Tecnología contra el desperdicio alimentario 📍 Presente en toda España 🌐 toogoodtogo.com ¿Sabías que un tercio de la comida producida en el mundo se desperdicia? Too Good To Go es una app que conecta a comercios con excedente diario de comida (panaderías, supermercados, restaurantes) con usuarios que pueden comprarla a precio reducido. En España, millones de packs ya han sido salvados gracias a esta app. Además de evitar el desperdicio, ayuda a los negocios a recuperar costes y a los consumidores a acceder a productos de calidad a bajo precio. Una idea simple, escalable y poderosa. Porque salvar el planeta también puede ser rentable. 4. Holaluz: Energía 100% verde con alma digital 📍 Barcelona 🌐 holaluz.com Holaluz es una comercializadora eléctrica que apuesta por un futuro sin combustibles fósiles. Ofrece electricidad 100% renovable certificada, y ha digitalizado toda su gestión para facilitar la transición energética a hogares y empresas. Desde 2010 han crecido de forma exponencial, cotizan en bolsa, y lideran el cambio hacia un modelo descentralizado, donde los consumidores también pueden ser productores (gracias a su apuesta por el autoconsumo solar). Una energética diferente, que pone al cliente, la transparencia y el medioambiente en el centro. 5. Woodville: Muebles con alma reciclada 📍 Valencia 🌐 woodville.es Woodville fabrica muebles únicos a partir de madera reciclada y materiales recuperados. Cada pieza cuenta una historia, y su proceso de producción es artesanal y de bajo impacto. Más que una marca de decoración, Woodville propone una forma de consumir más consciente, más local y más duradera. Ideal para personas y empresas que quieren espacios con valores, no solo con estilo. Un ejemplo de economía circular con creatividad y sensibilidad estética. Como la misma marca lo afirma, es una nueva forma de vivir en la naturaleza. 6. Cocunat: Cosmética consciente y libre de tóxicos 📍 Barcelona 🌐 cocunat.com Cocunat es una marca pionera en España en ofrecer productos cosméticos 100% libres de tóxicos, veganos y cruelty free. Su comunicación es fresca, directa y muy emocional, lo que le ha permitido conquistar tanto al público español como internacional. El modelo es digital y directo al consumidor (DTC), con foco en ingredientes naturales y sostenibilidad en todo el ciclo de vida del producto. Una muestra de cómo una marca puede crecer con coherencia, autenticidad y un mensaje potente. ¿Qué tienen en común estas empresas? Aunque sus sectores son distintos, todos estos casos comparten elementos clave: En otras palabras, lo que tienen en común es que todas son ideas de empresas sostenibles hechas realidad. ¿Y tú? ¿Podrías ser el próximo caso de empresa sostenible con éxito? Emprender con propósito ya no es una utopía, es una ventaja competitiva. Cada día más personas eligen marcas que cuidan el planeta y a las personas. Ser sostenible no es solo una responsabilidad ética: es también una estrategia inteligente. No necesitas ser una gran empresa para empezar. Basta con tener una idea clara, valores firmes y la voluntad de construir algo que mejore el mundo, por pequeño que sea tu impacto al principio. ✍️ ¿Te gustaría diseñar tu propio modelo de negocio sostenible? En Formae Activa creemos en el poder de las Formaciones en Sostenibilidad y Medio Ambiente para convertir a los equipos empresariales en agentes de cambio. Por eso, acompañamos a personas y equipos a crear proyectos con sentido, rentabilidad y valor para la sociedad. Inspírate, actúa y conviértete en el próximo caso que inspire a otros. Albert ParéDirector General y responsable del área medioambiental en Formae Activa con más de 30 años dedicado al sector ambiental aplicado a la industria, alternando funciones diversas en consultoras ambientales y tratamiento de residuos. Amplia experiencia en creación y gestión de equipos de ventas de alto rendimiento.
